Qué es SaaS y cómo funciona el software en la nube
Quizás en alguna reunión ya ha salido la pregunta de qué es SaaS y te toca a ti investigar en profundidad el tema para ver qué aportaría utilizar el software en la nube. O tal vez lo uses a diario, pero quieres entender mejor por qué tu empresa lo implementa.
El hecho es que un SaaS supone muchísimo más que cambios en la gestión cotidiana de un proyecto. Porque tiene enormes implicaciones a nivel operativo que vamos a explicarte en detalle. Vamos a analizar el modelo SaaS, pero también cómo se diferencia de instalar aplicaciones en tu propio servidor.
Y todo de forma clara y aplicable. Para que en la siguiente reunión técnica tengas el tema del SaaS dominado.
- Qué es SaaS y cómo revolucionó el software en la nube
- Definición de SaaS: software como servicio explicado de forma sencilla
- Cómo funciona el modelo SaaS: arquitectura y entrega en la nube
- Diferencia entre SaaS, IaaS y PaaS: los 3 modelos cloud que debes conocer
- SaaS vs PaaS: cuándo elegir cada modelo
- SaaS vs IaaS: qué controlas tú y qué gestiona el proveedor
- Diferencia entre SaaS y software tradicional instalado en servidor
- Modelo de licencias vs modelo de suscripción: costes reales
- ¿SaaS es realmente más barato?
- Actualizaciones automáticas vs mantenimiento manual
- Cuándo te conviene SaaS y cuándo hosting propio con VPS
- Ventajas y desventajas del software como servicio
- Beneficios de usar SaaS en empresas y proyectos web
- Desventajas y riesgos del modelo SaaS que debes evaluar
- Ejemplos de aplicaciones SaaS que probablemente ya usas
- SaaS vs hosting propio: guía práctica para desarrolladores y agencias
- Cuándo usar SaaS complementando tu servidor VPS o servidor dedicado
- Herramientas SaaS que toda agencia web debería conocer
- Crear tu propio SaaS: qué infraestructura de hosting necesitas
- Diferencia entre SaaS y software tradicional: modelo de negocio y propiedad
- Licencia perpetua vs suscripción: impacto en costes a largo plazo
- Actualizaciones automáticas vs gestión manual de versiones
- SaaS en tu stack técnico: guía práctica para desarrolladores y agencias
- Combinar SaaS con tu infraestructura VPS o servidor dedicado
- Herramientas SaaS esenciales para agencias web
- Crear tu propio SaaS: requisitos de hosting y arquitectura
- Conclusión: SaaS como evolución natural del software empresarial
- Preguntas frecuentes sobre SaaS
Qué es SaaS y cómo revolucionó el software en la nube
Definición de SaaS: software como servicio explicado de forma sencilla
Lo primero que tienes que saber es que SaaS significa software as a service. Literalmente es un programa que se utiliza a modo de servicio que tu empresa usará.
Fíjate que es otra empresa la que desarrolla la aplicación, ofreciendo a usuarios como tú que la usen en sus proyectos de forma más o menos personalizada. Por lo tanto, no es el típico programa que te vas a instalar, sino que normalmente funciona por Internet mediante suscripción.

¿Cuál es la idea? Que no tengas que comprar licencias ni instalar nada en local. Es tu proveedor quien se encarga de:
- Alojar la aplicación en sus servidores.
- Gestionar la infraestructura.
- Aplicar actualizaciones.
- Mantener la seguridad.
- Garantizar disponibilidad.
Tú solo necesitas una conexión a internet y tu usuario.
Este modelo es el que utilizan herramientas como Slack, Teams, Workspace, Dropbox… son muchas, muchas aplicaciones que conoces. Porque te ofrecen un servicio en la nube que es práctico. Eso sí, aunque tengan su versión de prueba, para usar el 100 % hay que pasar por caja.
Cómo funciona el modelo SaaS: arquitectura y entrega en la nube
Para entender qué es el SaaS a nivel más técnico, conviene conocer su arquitectura básica.
En el modelo SaaS:
- El proveedor aloja la aplicación en una infraestructura cloud.
- La aplicación suele estar diseñada en arquitectura multi-tenant (varios clientes comparten la misma base tecnológica).
- Cada usuario accede mediante autenticación individual.
- Las actualizaciones se aplican de forma centralizada.
- Los datos se almacenan en servidores del proveedor (o en cloud pública gestionada por él).
Desde el punto de vista del usuario empresarial, esto implica que:
- No gestionas servidores físicos.
- Ni configuras bases de datos manualmente.
- No instalas parches de seguridad.
- No planificas migraciones de versión.
Todo eso lo gestiona el proveedor del software en la nube.
Diferencia entre SaaS, IaaS y PaaS: los 3 modelos cloud que debes conocer
SaaS es el gigante. Pero IaaS y PaaS también son modelos relevantes a tener presentes. Entenderlos te permitirá comunicarte con tu equipo y lucirte en la próxima reunión técnica.
Los tres forman parte del ecosistema cloud, pero representan niveles distintos de responsabilidad.
- SaaS: el proveedor gestiona casi todo.
- PaaS: el proveedor gestiona la plataforma, tú desarrollas sobre ella.
- IaaS: el proveedor te alquila la infraestructura, tú gestionas el resto.
Vamos a ver un poquito más cada caso.
SaaS vs PaaS: cuándo elegir cada modelo
PaaS significa platform as a service.
En este modelo, tu proveedor ofrece una plataforma sobre la que puedes desarrollar y desplegar aplicaciones, pero no te entrega una aplicación final lista para usar.
Un ejemplo representativo es Heroku. Te dan el entorno en que creas tú la aplicación con las herramientas que se te dan. Como ves, esa diferencia entre SaaS y PaaS radica en que:
- En SaaS usas una aplicación terminada.
- En PaaS construyes tu propia aplicación sobre una plataforma gestionada.
¿Y cuándo elegir cada uno?
Elige SaaS cuando:
- Necesitas una solución lista para usar.
- No quieres desarrollar desde cero.
- Buscas rapidez de implementación.
- Tu foco es el negocio, no la infraestructura.
Pero elige PaaS cuando:
- Estés desarrollando un producto propio.
- Necesites control sobre el código.
- Quieras delegar solo la gestión de infraestructura base.
Si eres desarrollador o agencia web esta diferencia es clave, porque no es lo mismo contratar un CRM SaaS que desarrollar tu propia aplicación sobre una plataforma PaaS.
SaaS vs IaaS: qué controlas tú y qué gestiona el proveedor
IaaS significa infrastructure as a service.
Aquí el proveedor te ofrece recursos de infraestructura virtualizada: servidores, almacenamiento y red. Pero el software y la configuración corren por tu cuenta.
En IaaS:
- Tú eliges el sistema operativo.
- Configuras el servidor.
- Instalas aplicaciones.
- Gestionas actualizaciones.
- Te ocupas de la seguridad a nivel de software.
En SaaS:
- Solo usas la aplicación.
- No ves el servidor.
- No gestionas infraestructura.
Si estás evaluando SaaS vs IaaS la pregunta clave es: ¿queremos usar una herramienta o queremos construir/gestionar nuestra propia solución? IaaS ofrece más control, pero también más responsabilidad técnica. SaaS ofrece simplicidad, pero menor control sobre la arquitectura interna. Y por eso suele elegirse SaaS.
Diferencia entre SaaS y software tradicional instalado en servidor
Otra confusión habitual cuando se pregunta qué es SaaS es compararlo con el software tradicional. Esto viene de lejos porque, durante décadas, el modelo dominante fue:
- Comprar licencia.
- Instalar en servidor local.
- Gestionar mantenimiento interno.
- Actualizar manualmente.
Este modelo se conoce como on-premise y claro, es difícil dejarlo atrás.

Modelo de licencias vs modelo de suscripción: costes reales
Ten en cuenta que las diferencias del modelo SaaS con el del software tradicional son enormes. En el software tradicional:
- Pagas una licencia perpetua.
- A veces pagas mantenimiento anual.
- Inviertes en hardware o servidor.
- Asumes costes de administración.
Pero si optas por SaaS:
- Pagas una cuota mensual o anual.
- No compras licencia perpetua.
- No necesitas hardware propio.
- Las actualizaciones están incluidas.
A primera vista, SaaS parece más barato porque elimina la inversión inicial. Sin embargo, es importante que tengas en cuenta el coste acumulado a largo plazo.
¿SaaS es realmente más barato?
A corto plazo, sí, porque elimina el CAPEX (la inversión fuerte inicial en servidores y licencias). Sin embargo, sube el OPEX (gasto operativo mensual).
Vamos, que pagar vas a pagar, pero la diferencia está en hacerlo “todo al principio” o “poco a poco”. El problema de subir tu OPEX es que, a años vista, es posible que acabe saliendo más caro.
Un software tradicional con licencia perpetua suele amortizarse a los 3 o 4 años. En cambio, el SaaS es un coste que no te vas a poder quitar de encima. Te conviene si buscas escalabilidad inmediata y ahorro en personal técnico de mantenimiento, pero debes vigilar el coste acumulado: si el proyecto es a muy largo plazo y tienes infraestructura propia infrautilizada, el modelo tradicional o el autoalojado podría ser poco eficiente y más costoso a largo plazo.
Por lo tanto, cuando evalúas software en la nube para empresas es bueno que te pares a pensar en tu:
- Horizonte temporal.
- Escalabilidad prevista.
- Número de usuarios.
- Costes indirectos de infraestructura interna.
No se trata de barato o caro sino de lo que le va a resultar realmente más inteligente a tu proyecto.
Actualizaciones automáticas vs mantenimiento manual
En el modelo tradicional, actualizar implicaba:
- Planificar ventanas de mantenimiento.
- Realizar copias de seguridad.
- Instalar parches.
- Resolver incompatibilidades.
En SaaS esas actualizaciones son automáticas y centralizadas, lo que implica que:
- Siempre trabajas con la última versión.
- No gestionas versiones obsoletas.
- Tampoco asumes riesgos por falta de parches.
Sin embargo, también supone que tengas bastante menos control. El proveedor puede modificar funcionalidades sin que tú decidas cuándo migrar ni lo que te parecen. Te va a tocar “adaptarte”, a no ser que seas un cliente de tanta entidad que logres exigir cambios a medida. Cuidado.
Cuándo te conviene SaaS y cuándo hosting propio con VPS
Esta es una pregunta clave, sobre todo en el caso de desarrolladores y agencias que están valorando su mejor opción.
Te conviene SaaS cuando:
- Necesitas rapidez.
- No quieres gestionar servidores.
- El software no es tu ventaja competitiva principal.
- Buscas reducir carga operativa.
Te conviene hosting propio con VPS o servidor dedicado cuando:
- Necesitas personalización avanzada.
- El software es núcleo de tu negocio.
- Requieres control total sobre datos y arquitectura.
- Tienes capacidad técnica interna.
No se trata de elegir siempre SaaS o siempre infraestructura propia. También puedes combinar ambos modelos si es lo que te resulta mejor.
Ventajas y desventajas del software como servicio
Hablar de qué es SaaS sin analizar sus luces y sombras sería incompleto. Así que vamos a ver todo lo que tienes que valorar antes de moverte a la nube. Para que conozcas qué implica esa dependencia y qué soluciones SaaS tienen sentido para ti.

Beneficios de usar SaaS en empresas y proyectos web
El crecimiento del modelo SaaS no es casual. Hay mucha gente que ha visto lo interesante que es contar con un sistema escalable que no le supone más que un gasto recurrente.
1. Reducción de costes iniciales
En lugar de realizar una inversión elevada en servidores y licencias perpetuas, además de la configuración técnica, el modelo SaaS permite empezar con una suscripción mensual.
Esto en realidad implica que no tengas:
- Compra de hardware.
- Inversión en instalación inicial.
- Necesidad de equipo técnico dedicado para el despliegue.
Para una PYME o una agencia está claro que esa reducción de barrera de entrada es algo a tener presente.
2. Escalabilidad inmediata
Sin duda de los mayores beneficios del software en la nube radica en que sea posible añadir usuarios o funciones prácticamente en tiempo real. Cambias el plan según necesites, y punto.
En un entorno tradicional, escalar implicaría:
- Revisar capacidad del servidor.
- Migrar infraestructura.
- Configurar recursos manualmente.
Con SaaS esa escalabilidad forma parte del modelo.
3. Acceso desde cualquier lugar
El SaaS está diseñado para el trabajo distribuido. Solo necesitas conexión a internet y esa es una ventaja importantísima. Tu equipo va a poder trabajar con soluciones como Notion o Trello, compartiendo lo que necesiten sin redes locales.
Si tu empresa tiene una infraestructura interna muy cerrada, el SaaS se presenta como una solución fácil para migrar sin demasiados problemas.
4. Actualizaciones y mejoras continuas
En el modelo SaaS, el proveedor actualiza el producto de forma constante.
Eso significa:
- Nuevas funcionalidades sin reinstalaciones.
- Parches de seguridad automáticos.
- Corrección de errores centralizada.
Como eliminamos la carga de mantenimiento, el riesgo técnico baja de forma drástica. Dejas de tener que preocuparte por hacer que el programa funcione.
5. Integraciones con otras herramientas
Es muy frecuente que las plataformas SaaS ya te ofrezcan todo tipo de APIs y conectores a otras soluciones. Por ejemplo integrar Google Drive en Slack para que todo el equipo tenga acceso al mismo archivo.
Lógicamente, esa interoperabilidad permite que si ya usábamos una aplicación cloud esta se integre con el propio SaaS, haciendo que el cambio sea más fácil.
Desventajas y riesgos del modelo SaaS que debes evaluar
Aunque las ventajas son evidentes, el modelo SaaS también presenta riesgos que deben evaluarse con criterio.
Dependencia del proveedor (lock-in)
Uno de los mayores riesgos es el llamado vendor lock-in.
Cuando todo el trabajo que haces depende de una herramienta SaaS:
- Migrar llega a ser complejo.
- Exportar datos siempre será limitado.
- Cambiar de proveedor suele implicar pérdida de configuraciones.
Antes de contratar una solución SaaS, conviene revisar:
- Políticas de exportación de datos.
- Condiciones contractuales.
- Facilidad de migración.
Más que nada porque, si luego decides irte o cambiar de SaaS, podrías encontrarte con un problema enorme.
Menor control técnico
Es fundamental entender que en SaaS no controlas:
- Arquitectura interna.
- La ubicación exacta de servidores.
- El calendario de cambios importantes.
Si tu negocio necesita personalización profunda o requisitos técnicos específicos, esto es un problema a considerar. Ten en cuenta que si dependes de una funcionalidad y la cambian, poco podrás hacer más que irte o quejarte. De nuevo, es un riesgo operativo a tener en cuenta.
Preocupaciones de seguridad y privacidad de datos críticos
Es cierto que los SaaS suelen poner el acento en el tema de la seguridad porque saben que preocupa al cliente. Pese a ello, al final eres tú quien debe asegurarse de que cumplen con normativas como RGPD o estándares específicos que haya en tu sector. El proveedor no va a asumir tu responsabilidad legal.
No, no basta con “confiar en la marca”. Nosotros te recomendamos que revises toda la documentación técnica y acuerdos de procesamiento de datos.
Ejemplos de aplicaciones SaaS que probablemente ya usas
Muchas empresas ya utilizan SaaS sin ser plenamente conscientes de ello. Si te hablamos de ejemplos de aplicaciones SaaS seguro que ya conoces muchas de ellas.
- Aplicaciones SaaS para pymes: Holded (facturación) o HubSpot (marketing).
- Herramientas SaaS más utilizadas: Zoom para videollamadas y Notion para documentación.
Otros ejemplos claros son:
- Salesforce como CRM en la nube.
- Shopify como plataforma ecommerce SaaS.
- Teams para equipos.
- Canva para diseño gráfico online.
Fíjate que en todos estos casos:
- No instalas software en tu servidor.
- Ni gestionas infraestructura.
- Pagas por suscripción.
- Accedes desde el navegador.
Eso es SaaS en estado puro y precisamente ahí está el valor añadido por el que muchas empresas y agencias lo contratan.
SaaS vs hosting propio: guía práctica para desarrolladores y agencias
No se trata de “elegir un bando”, sino de que tomemos las decisiones que mejor convengan a tu proyecto. Así que vamos a decirte qué deberías usar según las necesidades reales de tu proyecto.
Cuándo usar SaaS complementando tu servidor VPS o servidor dedicado
Te conviene usar SaaS de forma complementaria cuando necesitas rapidez y fiabilidad en servicios que no son el núcleo de tu desarrollo. Delegar funciones críticas pero tediosas (como la seguridad perimetral o el envío de correos) en un SaaS permite que tu servidor se centre exclusivamente en el rendimiento de tu aplicación.

Herramientas SaaS que toda agencia web debería conocer
Para escalar una agencia sin disparar los costes operativos, nos parecen súper útiles aplicaciones como Holded para facturación o HubSpot para la gestión de clientes (CRM). Si tienes que llevar varios proyectos a la vez, Notion o Trello te irán fenomenal.
Crear tu propio SaaS: qué infraestructura de hosting necesitas
Si estás dando el paso de desarrollar tu propia solución para comercializarla como servicio, necesitarás un entorno de hosting (preferiblemente un servidor VPS o un servidor administrado) que soporte arquitectura multi-tenant y tenga capacidad de escalado horizontal rápido.
Nosotros te ofrecemos una red de servidores dedicados de baja latencia para que la experiencia de tus clientes sea fluida, independientemente de cuántos usuarios se conecten simultáneamente.
Diferencia entre SaaS y software tradicional: modelo de negocio y propiedad
Ahora vamos a entrar en mayor detalle sobre qué diferencias supone el SaaS y el software tradicional para tu negocio. Así, podrás ir a los costes pero también al día a día, tomando una decisión basada en datos.
Licencia perpetua vs suscripción: impacto en costes a largo plazo
Mientras que la licencia tradicional se amortiza con el tiempo, el modelo SaaS es una suscripción recurrente.
Es vital evaluar el horizonte temporal: el SaaS reduce tu gasto al principio, pero en proyectos a más de 5 años, el coste acumulado suele superar al del software propio si no se gestiona correctamente.
Actualizaciones automáticas vs gestión manual de versiones
En el software tradicional, hacer una actualización supone siempre un gran riesgo técnico que requiere backups y ventanas de mantenimiento. Mientras, en el modelo SaaS es tu proveedor quien gestiona las actualizaciones de forma centralizada.
Esto garantiza que siempre trabajes con la última versión y los parches de seguridad más recientes sin intervención manual, aunque a cambio de ceder el control sobre cuándo se implementan los cambios. Si tienes un lanzamiento el día de la actualización… lo sentirán mucho. Cuidado.
SaaS en tu stack técnico: guía práctica para desarrolladores y agencias
Ahora veamos los casos específicos que más interesan a desarrolladores y agencias.
Combinar SaaS con tu infraestructura VPS o servidor dedicado
Los desarrolladores suelen optar por un enfoque híbrido, en el que mantienen el control total de sus datos y código en su infraestructura VPS, pero "inyectan" potencia externa mediante APIs de servicios especializados.
Esto optimiza el consumo de recursos de tu propio servidor a la vez que mejora la estabilidad global del sistema.
Herramientas SaaS esenciales para agencias web
Un stack moderno para agencias debe incluir herramientas que faciliten la interoperabilidad. Porque el cliente muchas veces quiere “seguir usando algunas cosas”.
Por tanto, te animamos a priorizar aquellas aplicaciones que ofrezcan APIs con integraciones nativas. Esto permite, por ejemplo, que tu herramienta de gestión de proyectos se comunique automáticamente con tu sistema de facturación, eliminando errores humanos y ahorrando horas de gestión al cliente.
Crear tu propio SaaS: requisitos de hosting y arquitectura
Para transformar un software en un SaaS competitivo, tu hosting debe garantizar una disponibilidad (SLA) mínima del 99.9%. A nivel de arquitectura, es fundamental asegurar la portabilidad de los datos y el cumplimiento de la legalidad vigente, por lo que tu infraestructura debe permitirte exportar la información de tus clientes fácilmente. Eso, y garantizar que los datos se procesen en regiones seguras, algo que tus clientes esperarán como estándar de calidad.
Conclusión: SaaS como evolución natural del software empresarial
Entender qué es SaaS implica comprender un cambio profundo en la forma en que usamos la tecnología para trabajar.
El modelo de software no es una solución universal, ya que cada empresa debe evaluar su contexto y objetivos estratégicos antes de adoptar una solución SaaS o apostar por infraestructura propia.
Pese a ello, tanto si decides utilizar uno o varios SaaS como montarlo por tu cuenta, estamos seguros de que tener un hosting de calidad te ayudará a montar un proyecto solvente. Y si quieres autogestionar tu SaaS, elige Raiola Networks como tu proveedor de confianza. Con los mejores servidores dedicados y soporte 24/7.
Preguntas frecuentes sobre SaaS
¿Qué significa exactamente SaaS?
SaaS significa Software as a Service o software como servicio. Es un modelo en el que una empresa ofrece aplicaciones a través de internet mediante suscripción, sin necesidad de instalación local.
¿Cuál es la diferencia entre SaaS y software tradicional?
En el software tradicional, compras una licencia e instalas el programa en tu servidor. En SaaS pagas una suscripción y accedes al software desde la nube, sin gestionar infraestructura.
¿Es seguro utilizar software SaaS?
En general sí, siempre que el proveedor cumpla con estándares de seguridad y normativas como RGPD. Es importante revisar certificaciones y acuerdos de procesamiento de datos, no fiándose solo de “la marca”.
¿SaaS es más barato que el software tradicional?
Depende del horizonte temporal y del tamaño de la empresa. SaaS reduce la inversión inicial, pero a largo plazo el coste acumulado llega a ser mayor que una licencia perpetua.
¿Puedo migrar mis datos de un SaaS a otro proveedor?
Sí, pero depende de las herramientas de exportación disponibles y de la estructura de datos. Antes de contratar, revisa las condiciones de migración.