email telefono contacto

OKR (Objectives and Key Results): Definición y ejemplos

¡Otro término nuevo en este blog! Últimamente, estamos explicando un montón de conceptos relacionados con el sector empresarial y las metodologías de gestión. Hoy nos adentramos en un tema importante: los OKR (en castellano, «objetivos y resultados clave»).

Si estás buscando una buena forma de darle un buen empujón al rendimiento de tu empresa u organización, los OKR podrían ser la solución que estabas buscando.

Para demostrártelo, en este post voy a contarte un resumen de lo que son los OKR, cómo pueden serte útiles y qué empresas los han usado ya para transformar la forma en que planifican y alcanzan sus metas.

Si tienes curiosidad, ¡sigue leyendo!

OKR (Objectives and Key Results): Definición y ejemplos 1
¡Suscríbete al boletín!

No te enviaremos spam, lo prometemos. Enviamos a nuestros suscriptores contenido sobre WordPress, hosting, marketing digital y programación.

+ Información básica sobre protección de datos

¿Qué significa OKR?

Vamos a empezar por el principio.

OKR son las siglas de Objectives and Key Results, esto es, «objetivos y resultados clave». Y estas siglas dan nombre a una metodología de gestión que ayuda a las empresas a definir y alcanzar sus objetivos.

Más abajo veremos explicaciones más detalladas, así como también varios ejemplos. Por el momento, lo importante es que sepas que los OKR se componen de:

  • un objetivo principal
  • una serie de resultados clave que indican el progreso hacia ese objetivo

En general, se suele considerar que la metodología OKR se caracteriza por su simplicidad, por su transparencia y por su capacidad de poner de acuerdo a equipos enteros para que trabajen hacia hacia metas comunes.

¿Cuál es la diferencia entre objetivos y resultados clave?

Objetivos y resultados clave

Vale, acabamos de decir que estos son los dos componentes de la metodología OKR.

Pues bien.

Los objetivos y los resultados clave son dos componentes interrelacionados ¡pero distintos! de este marco de gestión.

Los objetivos representan las principales metas que una empresa, equipo o persona desea alcanzar en un período de tiempo determinado. Suele tratarse de objetivos ambiciosos que se marcan un resultado muy específico. Por ejemplo: «Incrementar las ventas trimestrales en un 20%» o «Lanzar un nuevo producto al mercado».

Los resultados clave, por otra parte, son las medidas concretas y cuantificables que indican el progreso que se ha hecho hacia la consecución de esos objetivos establecidos. Los resultados clave se utilizan para desglosar los objetivos en acciones específicas y medibles que deben lograrse para alcanzar el resultado deseado.

De este modo, los resultados clave actúan como indicadores de rendimiento que ayudan a medir el desempeño. Siguiendo la línea de los ejemplos que te di antes, podríamos tener los siguientes resultados clave para los objetivos anteriores: «Aumentar el número de clientes nuevos en un 5% cada mes» o «Completar la fase de diseño en un plazo de 30 días».

Más abajo te explicaré más ejemplos para que todo quede todavía más claro.

¿Y en qué se diferencian los resultados clave de los KPI?

OKR vs KPI

A lo mejor crees que estás liando conceptos, pero no. Créeme, es más fácil de lo que parece y te lo voy a explicar en un pispás.

Los resultados clave (OKR) y los indicadores clave de rendimiento (KPI) son dos herramientas de gestión que comparten similitudes, sí, pero en realidad tienen enfoques ligeramente diferentes. Te explico esas diferencias.

Naturaleza de la medición

Los resultados clave (OKR) miden el progreso hacia objetivos específicos a los que se ha marcado un plazo de tiempo determinado. Por lo tanto, estos resultados clave están directamente vinculados a esos objetivos y proporcionan una medida concreta de cómo se está avanzando hacia su consecución.

En cambio, los Indicadores Clave de Rendimiento (KPI) son métricas que se utilizan para evaluar el rendimiento general de una compañía, de un departamento o de una campaña. Hay KPI de ventas, de marketing, de atención al cliente… Pero los KPI no están vinculados directamente a objetivos específicos.

Enfoque de la medición

Los resultados clave (OKR) sirven para medir el progreso que se está haciendo para llegar a una meta que se ha marcado. En cierto modo, miran hacia el futuro para revisar si hay que hacer cambios en la estrategia o si se va ya por el buen camino.

Pues los Indicadores Clave de Rendimiento (KPI) se utilizan para monitorizar el rendimiento actual que estamos teniendo, es decir, son para el momento presente (o incluso el pasado, si una campaña ya ha terminado, por ejemplo).

Flexibilidad

Los resultados clave (OKR) suelen ser más flexibles y pueden ajustarse con más facilidad a medida que evolucionan las prioridades o cambian las condiciones del proyecto.

Por el contrario, los Indicadores Clave de Rendimiento (KPI) tienden a ser más estables a lo largo del tiempo, ya que están diseñados para proporcionar una evaluación continua del rendimiento en áreas específicas de esa organización.

Origen de la metodología de trabajo OKR: ¿Cuál es su historia?

Logo de Intel

Fue Andy Grove, uno de los líderes más influyentes de la historia de la empresa Intel, quien ideó esta metodología de trabajo. Grove fue CEO de Intel durante muchos años y popularizó esta metodología a principios de la década de los 70.

El concepto de OKR no era completamente innovador, sino que bebía del sistema de gestión de objetivos conocido como «Management by Objectives» que había propuesto Peter Drucker (¿te acuerdas, hablamos de él en el post sobre objetivos SMART) en su libro «The Practice of Management», publicado en 1954.

Lo que hizo Grove fue adaptar y simplificar el enfoque de Drucker y centrarse en objetivos y resultados clave medibles.

Como resultado, la metodología OKR se convirtió en un pilar fundamental de la cultura empresarial de Intel y contribuyó significativamente al éxito que alcanzó la compañía en el sector tecnológico.

A lo largo de los años, otras empresas líderes (como Google, por ejemplo) también han adoptado y adaptado OKR para sus propias operaciones, lo que ha contribuido a difundir y a popularizar todavía más la metodología.

Ahora vamos a ver los tipos de OKR que existen y, después, te cuento las ventajas de aplicar este método a tu trabajo, a tu equipo y a tu empresa.

Tipos de OKR

Existen diferentes tipos de OKR que pueden adaptarse a las necesidades específicas de una organización, de un equipo o de un proyecto. Ahora te voy a poner unos cuantos ejemplos, pero de ninguna manera te pienses que son todos los que hay. La clave siempre va a estar en adaptar los OKR a las necesidades que tú tengas.

Pues eso, vamos a ver algunos de los tipos de OKR que puedes implementar. Te pongo un montón de ejemplos (lo prometido es deuda) para que me entiendas mejor.

OKR estratégicos

Son los centrados en los objetivos a largo plazo de la organización, aquellos que encajan con su visión y misión. Suelen encargarse de áreas fundamentales para el éxito a largo plazo de la empresa, como el crecimiento, la expansión geográfica o la innovación en productos.

Por ejemplo:

  • Objetivo estratégico: Mejorar la calidad de la atención al cliente.
  • Resultado clave estratégico 1: Incrementar la puntuación del NPS (Net Promoter Score) en un 15% antes de que termine el año.
  • Resultado clave estratégico 2: Reducir el tiempo de espera en la cola de atención telefónica en un 15% para el segundo semestre.

OKR funcionales

Son los que se enfocan en los objetivos específicos de un departamento o equipo de de la organización. Pueden ir acordes a los OKR estratégicos de la empresa y contribuir a su consecución desde una perspectiva más funcional: ventas, marketing, desarrollo de productos, etc.

Por ejemplo:

  • Objetivo funcional: Incrementar las ventas trimestrales en un 15% respecto al trimestre anterior.
  • Resultado clave funcional 1: Aumentar el número de nuevos clientes en un 5% durante el trimestre.
  • Resultado clave funcional 2: Aumentar el valor promedio de las transacciones en un 10% durante el trimestre.

OKR individuales

Estos OKR se establecen a nivel individual y están diseñados para conseguir que las metas personales de los empleados armonicen con los objetivos de la organización. Los OKR individuales ayudan a los empleados a comprender mejor el modo en que su trabajo contribuye al éxito de la empresa, así como a mantenerse bien centrados en aquellas tareas que generan un impacto más significativo.

Por ejemplo:

  • Objetivo individual: Incrementar las ventas personales en un 10% respecto al trimestre anterior.
  • Resultado clave individual 1: Aumentar el número de llamadas de prospección realizadas en un 20% durante el trimestre.
  • Resultado clave individual 2: Aumentar la satisfacción del cliente en un 20% según las encuestas de satisfacción.

OKR de proyecto

Estos OKR miden los objetivos de un equipo o de un proyecto concreto de la organización. Están diseñados para cuadrar los esfuerzos del equipo hacia un objetivo común y proporcionar una estructura clara con la que medir el progreso del proyecto.

Por ejemplo:

  • Objetivo de proyecto: Lanzar la nueva aplicación móvil de la empresa en un plazo de tres meses.
  • Resultado clave de proyecto 1: Desarrollar y lanzar la versión beta de la aplicación en un plazo de seis semanas.
  • Resultado clave de proyecto 2: Obtener feedback de los usuarios beta y realizar las mejoras necesarias en un plazo de dos semanas.

OKR de desarrollo personal

Estos OKR se centran en el crecimiento y desarrollo profesional de los empleados. Pueden incluir objetivos relacionados con la adquisición de habilidades, de conocimientos específicos o el logro de metas profesionales.

Por ejemplo:

  • Objetivo de desarrollo personal: Mejorar las habilidades de liderazgo.
  • Resultado clave de desarrollo personal 1: Participar en (al menos) dos cursos de liderazgo y desarrollo profesional durante el próximo trimestre.
  • Resultado clave de desarrollo personal 2: Asistir a (al menos) tres eventos de networking profesional en el próximo trimestre.

Ventajas de implementar la metodología OKR

Te estarás preguntando qué ventajas tiene esto que te estoy contando en comparación con otras metodologías de gestión. Pues, en mi opinión, la metodología OKR tiene toda una serie de ventajas muy significativas.

Aquí te dejo una buena recopilación, pero seguro que se me queda atrás alguna.

  1. Dirección clara: Los OKR pasan por establecer objetivos muy específicos y marcar resultados clave medibles para garantizar que se progrese adecuadamente. ¿Qué conseguimos? Pues que los empleados entiendan claramente lo que se espera de ellos y las tareas que tienen que completar para alcanzar el objetivo marcado.
  2. Sincronización de empleados y empresa: Los OKR permiten cuadrar los esfuerzos individuales y de equipo con los objetivos estratégicos de la organización. De este modo, promovemos la cohesión y la colaboración de toda la empresa y trabajamos hacia metas comunes.
  3. Transparencia y responsabilidad: Al hacer que los objetivos y los resultados clave sean visibles para todos los empleados de la organización, los OKR fomentan la transparencia y la rendición de cuentas. ¿El resultado? Un entorno en el que todos se sienten responsables y pueden ver cómo su trabajo afecta a los resultados obtenidos.
  4. Enfoque hacia resultados: Los OKR te ayudan a centrarte en tareas que generan un impacto real en la consecución de tu objetivo. Como resultado, evitas perder tiempo y malgastar recursos en actividades que no contribuyen directamente a tus objetivos.
  5. Agilidad: Los OKR son flexibles y se pueden ajustar fácilmente a medida que evolucionan las necesidades y prioridades del negocio. De esta manera, las empresas pueden adaptarse rápidamente a cambios en el mercado o en la organización.
  6. Cultura de mejora continuada: Al medir periódicamente el progreso hacia los objetivos OKR marcados, las empresas pueden identificar aquellos puntos donde deben mejorar y tomar medidas para impulsar el rendimiento de sus equipos.

Uso de los OKR en una empresa real: El caso de Huawei

Logo Huawei

Como sabes, Huawei es una de las principales empresas de telecomunicaciones del mundo. Solían utilizar la Logo Huaweiestrategia de KPI convencional pero, recientemente, decidieron implementar los objetivos OKR en su trabajo para comprobar cuál de las dos técnicas les daba mejor resultado.

El principal motivo del cambio fue que, con el sistema de KPI, podían establecer objetivos como punto de partida y evaluar el rendimiento final, pero no lograban transmitir claramente el camino intermedio a sus empleados.

Por eso, en el año 2023 tomaron la decisión de hacer el cambio a los OKR siguiendo el ejemplo de otras muchas empresas que ya se habían pasado a esta metodología.

Al adoptar la metodología OKR, Huawei pudo establecer objetivos más alcanzables y medibles, cumpliéndolos en un plazo de tiempo específico. Como resultado, consiguieron impulsar el rendimiento del negocio porque consiguieron transmitir mejor a todos los empleados cuáles eran esos objetivos comerciales comunes y los pasos del camino que debían seguir para alcanzarlos.

Cómo implementar los OKR en tu empresa paso a paso

Si tú también te quieres lanzar a la piscina (siguiendo el ejemplo de Huawei, de Google y de tantos otros) e implementar la metodología OKR (Objectives and Key Results) en tu empresa, ten en cuenta que esto puede implicar un proceso gradual para el que tendrás que tener paciencia.

Ahora bien.

Si sigues estos pasos y te comprometes a hacer que la metodología OKR funcione en tu equipo, tu empresa va a poder beneficiarse de todas las ventajas de las que ya hemos hablado, ¡que no son pocas!

Formación previa

Asegúrate de que todos los empleados de la organización entiendan perfectamente qué son los OKR, cómo funcionan y por qué son importantes. Dales la formación y los recursos que necesiten para entender bien la metodología.

Fijación de objetivos estratégicos

Marca los objetivos estratégicos de la empresa. Deben encajar con la misión y los valores de tu compañía y tratarse de metas de alto nivel que guiarán el rumbo de la organización y que establecerán la dirección general hacia la que vas a enfocar todos los esfuerzos y recursos.

Los objetivos estratégicos proporcionan el marco general sobre el cual se construirán los OKR (objetivos y resultados clave) a nivel de equipos y empleados.

Identificación de resultados clave

Para cada objetivo estratégico que hayas decidido, identifica los resultados clave que indicarán el progreso hacia su consecución. Estos resultados deben ser específicos, medibles, alcanzables, relevantes y limitados en el tiempo (SMART).

Cascada de OKR

Cuadra los objetivos de equipos y empleados con los objetivos estratégicos de la empresa. Asegúrate de que haya coherencia y conexión entre todos los niveles de la organización.

Establecimiento de OKR a nivel individual

Trabaja con los jefes de departamento y con los empleados para establecer OKR específicos y relevantes para cada individuo. Deben ser objetivos que contribuyan a los objetivos de la empresa y que hagan encajar a la perfección el trabajo diario con la estrategia general.

Comunicación y transparencia

Comunica los objetivos de manera clara y transparente a toda la organización. Asegúrate de que todos los trabajadores entiendan bien cuál es su papel en la consecución de los objetivos y el modo en que su trabajo va a contribuir al éxito de la empresa.

Monitorización periódica

Haz un seguimiento regular del progreso que estáis haciendo hacia los OKR y realiza revisiones periódicas para evaluar el desempeño de todas las ruedecillas del engranaje.

Si hace falta, ajusta los objetivos para adaptarte a los cambios que estés viendo en tu sector o en las prioridades de la empresa.

Ante todo, los OKR son una metodología práctica

Ya lo ves: la implementación de la metodología OKR (objetivos y resultados clave) en una empresa puede ser un paso más hacia el logro de todas sus metas. Al establecer objetivos claros y medibles y cohesionar los esfuerzos de todos los niveles de la organización, los OKR pueden dar un fuerte impulso al rendimiento y fomentar una mayor colaboración y compromiso entre los equipos.

¡Pero! No pierdas de vista que los OKR no son una solución mágica, sino más bien una herramienta que te va a exigir compromiso, seguimiento y adaptación si quieres maximizar sus efectos positivos. Ponte manos a la obra y verás cómo consigues sacarle partido a esta metodología.

Andrea Barreiro
Andrea Barreiro

Técnico de marketing online en el sector del hosting desde 2012. Invierte el tiempo en leer mucho, subir montes e intentar que Bowie no se coma el sofá.

Artículos relacionados

Si te ha gustado este post, aquí tienes otros que pueden ser de tu interés. ¡No dejes de aprender!

Tenemos 0 comentarios en "OKR (Objectives and Key Results): Definición y ejemplos"
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Vienes de otro proveedor?

¡Ningún problema! Te migramos gratis y sin cortes
cohete raiola